sábado, 21 de febrero de 2026

Escrito para S. (3 de febrero del 2026, 2:06 am)

Reí.

Comí los manjares permitidos.

Y lo que no era permitido,

también lo sentí.

Y viví.


Se regocija mi corazón

al pensar en aquellos años.

Qué dulce era el vino.

Qué energía había en tu cuerpo, 

y qué bien se entendía con el mío.


Las luces rojas aún viven en algún lugar de mi cabeza.

Entre el miedo y el deseo,

entre el recuerdo y el silencio.

Siempre el silencio.