sábado, 21 de febrero de 2026

Escrito para S. (3 de febrero del 2026, 2:06 am)

Reí.

Comí los manjares permitidos.

Y lo que no era permitido,

también lo sentí.

Y viví.


Se regocija mi corazón

al pensar en aquellos años.

Qué dulce era el vino.

Qué energía había en tu cuerpo, 

y qué bien se entendía con el mío.


Las luces rojas aún viven en algún lugar de mi cabeza.

Entre el miedo y el deseo,

entre el recuerdo y el silencio.

Siempre el silencio.


N de nada

Ninguna palabra más se escapará de entre mis manos.

No mal gastaré más letras en tu recuerdo.

Arrasaré con todo lo que alguna vez fue tuyo. 

Borraré hasta la última sílaba que escupieron mis labios.

Me tragaré el aire que quiso salir por mis pulmones.

Aniquilaré los sentimientos. Los recuerdos. El sonido de tu risa.

De todo quedará la nada.

Absolutamente nada más emergerá de mis entrañas.

Tu nombre para mí estará maldito, será impronunciable. 

Olvidaré cada letra de tu nombre. 

Las expulsaré de mi cabeza

(estúpida cabeza).

Se irá la I. 

Se irá la C.

Se irá la O.

Se irá la L.

Se irá la A. 

Se irá la S.

Y como último acto de amor, olvidaré la N.

La N de nada.

martes, 10 de febrero de 2026

Anatomía

Qué grata conversación sostienen tu corazón y mis pulmones, tus clavículas y mis manos, tu pelo y mis orejas.

Tu respiración; una canción, una oda, un soneto.

Mis latidos, tus latidos.

Tu páncreas y mis intestinos.

Tus manos y mi pelo.

Tu lengua y mi cerebro.


domingo, 8 de febrero de 2026

Qué pena

Qué pena que la firma de este contrato conlleve tanto empedrado

Qué pena que el camino esté lleno de piedras y de astillas y de rosas con espinas

Qué pena que el lavado que Walt Disney le hizo a nuestras cabezas funcionase tan bien

Qué pena que se nos contaron las sietes verdades y nosotros las aprendimos

Qué pena que las palabras no alcancen

Qué pena que los fantasmas perturben la vida de los vivos

Qué pena que a los vivos se les perturben las cabezas 

Qué pena que las cabezas sean tan duras

Qué pena que la cama se vuelva tan dura como las palabras que escupimos

Qué pena las palabras, aveces

Qué pena que las emociones sean gusanos que se alimentan de los huesos

Qué pena que tus gusanos no se entiendan con los míos

Pero

Más 

Que

Nada

Qué pena que te dormiste y que nunca leerás esto.

domingo, 27 de julio de 2025

sentí

aveces

en algunas noches

extraño cuando sentía

(y sentía fuerte)

pero pienso

en las mismas noches

que sentía por puro sentir

sentía porque podía y porque eso hacía 

yo sentía 

pero crecí 

y ahora me preocupan otras cosas

el litro de leche

el pasaje en micro

el nombre de mi hijo




martes, 19 de abril de 2016

Gigante egoísta

Dentro de la jaula me saco las plumas una por una. Fíjate que no siento dolor al practicar el rito, tampoco costumbre. Si es que me lo preguntas -aunque tengo claro que no lo harás- rara vez siento algo.
A veces, cuando pienso que el viento ya no golpea tan fuerte, las vuelvo a colocar en su sitio con la ilusión casi infantil de permanencia, pero allí no duran demasiado. No tanto como me gustaría. Y es que el gigante sopla y ellas caen, ¿Qué se puede hacer contra eso? La sangre es una fuerza natural. Un vínculo impuesto. La jaula.




sábado, 2 de abril de 2016

Faiseur

Cuando me dijiste que eras una mezcla entre un pirata y un sabio, pensé que hablabas disparates y preferí concentrar mi atención en las luces de Carrera.
Sin embargo, entre más vueltas le doy al asunto, más razón te encuentro.
Y más triste me pongo porque no puedo decírtelo.
Ni eso, ni nada.


Maldita sea mi suerte.